Tu visita en armonía con la naturaleza

El área protegida brinda amplias posibilidades de disfrute y tiene una reglamentación de uso público que debemos respetar.

¿Qué podemos hacer en un área natural protegida?

Disfrutá de hacer caminatas, pasear en bicicleta, contemplar la naturaleza, avistar aves, escuchar el sonido de las ranas, descubrir rastros de mamíferos, percibir el aroma de las flores, pernoctar y contemplar el cielo, meditar, registrar la naturaleza (fotografías, videos, dibujos, grabaciones sonoras…).

¿Qué no debemos hacer?

Está prohibido ingresar al área con mascotas, cazar, pescar, extraer plantas, portar armas, encender el fuego fuera de las áreas establecidas para ello, fumar fuera del área de uso intensivo, tomar baños en los arroyos.

 

Más recomendaciones…

¿Cómo relacionarnos con la fauna?

Recordá que mueren muchos animales atropellados por vehículos en los accesos al área protegida. La prudencia y la disminución de la velocidad contribuyen a reducir los accidentes.

Cuando la fauna silvestre modifica sus hábitos alimentarios, ocurren problemas sanitarios. Evitá acercarte y alimentar artificialmente a los animales silvestres.

La mayoría de los animales suelen alejarse al percibir la presencia de los visitantes. Intentá transitar por los senderos hablando en voz baja, sin generar ruidos fuertes. De ese modo, los animales no se sentirán perturbados y tendrás más posibilidades de avistamiento de fauna.

¿Cómo reducir el impacto de nuestro tránsito por el área?

La visitación del área provoca impactos por generación de residuos. Generá la menor cantidad de basura posible y depositala en los sitios preestablecidos. No arrojes basura en los senderos.

El área protegida tiene como medida de manejo zonas de recuperación de pastizales con exclusión de ganadería, y una zona preestablecida de campamento con habilitación de fogones: esto la expone a alto riesgo de incendio. Por ello, debemos tener mucho cuidado con el manejo del fuego. Con tu comportamiento, podés contribuir a prevenir incendios:

  • No fumes en los senderos y no arrojes colillas de cigarrillos al suelo.
  • Evitá que los niños jueguen con fuego.
  • Realizá el fogón lejos de vehículos y carpas.
  • Limpiá el área circundante al fogón de todo elemento combustible.
  • Procurá que cerca del fuego siempre haya un recipiente con agua para casos de emergencia y asegurate que el fuego esté totalmente apagado al retirarte del lugar.

 

Quebrada de los Cuervos